Aquí os dejo una entrevista en formato podcast con Thomas, del podcast «Triumph and Trials».
En esta conversación, profundizamos en mi trayectoria, desde que vendía software en el instituto hasta la creación de OneTake AI, pasando por los éxitos, los dolorosos fracasos y las lecciones que han marcado todo lo que hago hoy en día.
Debajo del vídeo, comparto un artículo detallado en el que se analizan las lecciones clave y las historias reales que hay detrás de esta experiencia.
A continuación, te ofrezco un análisis detallado de las lecciones, estrategias y errores que compartí durante la conversación.
Soy emprendedor desde el instituto. No empecé con una gran visión ni con una idea ambiciosa para una startup. Empecé con algo sencillo, práctico y, sinceramente, un poco improvisado.
A lo largo de los años, he creado varias empresas en distintos sectores, he asesorado a cientos de miles de emprendedores y, en la actualidad, soy director ejecutivo y cofundador de OneTake AI.
Lo que he aprendido es que los negocios son como subir una escalera. Cada paso que das —cada éxito, cada fracaso— se convierte en un peldaño sobre el que te apoyas para alcanzar el siguiente nivel.
Si hay algo que quiero que entiendas, es esto: el éxito por sí solo no te enseñará lo suficiente.
Mis mayores avances no se debieron a que las cosas salieran bien, sino a que salieran muy mal.
Cada fracaso que he sufrido se ha convertido en una lección que ha contribuido directamente a lo que hoy funciona.
En el instituto, las calculadoras programables acababan de ponerse de moda.
Así que creé un programa que no se limitaba a dar respuestas, sino que mostraba a los alumnos exactamente qué escribir, paso a paso, durante un examen de matemáticas.
Era como un truco para los exámenes.
Lo vendí por 10 dólares, le pedí prestados 100 dólares a mi padre para comprar un cable y se los devolví en menos de una semana, porque casi todo el mundo en el colegio lo compró.
Ese fue mi primer negocio.
En aquel momento no lo llamé «estudio de mercado», pero eso es exactamente lo que era.
Vi un problema. Creé una solución. La gente la compró.
Esa es la base de todos los negocios que he creado desde entonces.
En un momento dado, dejé el mundo de la tecnología para dedicarme a algo completamente diferente: el baile de salsa.
Puede que parezca que no tiene nada que ver, pero me enseñó una de las lecciones empresariales más importantes de mi vida.
He creado una escuela de salsa con unos 150 alumnos.
Y lo que hizo que funcionara no fue solo enseñar baile, sino también forjar relaciones, crear una comunidad y hacer que la gente se sintiera unida.
Los negocios no se reducen solo a los productos.
Lo importante son las personas.
Si las personas se sienten atendidas, escuchadas y valoradas, se quedan. Vuelven. Y traen a otras personas.
Antes de OneTake AI, pasé años asesorando a emprendedores.
Y no dejaba de encontrarme con el mismo problema una y otra vez:
La gente sabía lo que quería decir, pero le costaba crear contenido.
No eran oradores consumados. No eran editores de vídeo.
Y esa brecha les impidió crecer.
Así que decidí crear una herramienta que eliminara esa barrera.
En aquel momento, la IA aún no era algo habitual. Esto fue antes de que existieran herramientas como ChatGPT.
Y cuando les mostré el concepto a los equipos técnicos, me dijeron:
«Probablemente eso no sea posible».
Así que lo construí de todos modos.
El marketing de contenidos es el motor del crecimiento.
Así es como conseguimos nuestros primeros clientes. Así es como seguimos creciendo hoy en día.
Si logras transmitir tu mensaje con claridad, habrás triunfado.
Diez años antes de OneTake AI, puse en marcha una startup que facturó un millón de dólares en su primer año.
Y aun así fracasamos.
¿Por qué?
Uno de los momentos más difíciles fue cuando nuestro banco congeló 500 000 € de nuestros fondos.
No podíamos pagar a los clientes. No podíamos comunicarnos adecuadamente.
Y ese silencio destruyó la confianza.
Al final ganamos la batalla legal, pero el daño ya estaba hecho.
Esa experiencia me enseñó algo que nunca olvidaré:
El silencio ante una crisis es peor que el propio problema.
No siempre supe lo que estaba haciendo, y no pasa nada.
Lo importante es encontrar a personas que lo hagan.
Los mentores me ayudaron a comprender aspectos en los que no tenía ninguna experiencia, como la recaudación de fondos, la expansión y el liderazgo.
A veces, una sola conversación puede ahorrarte años de errores.
La tutoría me ayudó a ver las cosas con claridad, y esa claridad me permite tomar mejores decisiones.
Tu entorno determina tus resultados.
Elige a personas que te hagan crecer, te apoyen y te animen a seguir adelante.
Cuando fundé OneTake AI, tomé unas decisiones muy meditadas:
Además, primero invertí mi propio dinero para reducir el riesgo del negocio antes de recaudar fondos.
No todo el mundo es cliente tuyo.
Cuanto antes identifiques quién se beneficia realmente de tu producto, más rápido crecerás.
La mayoría de la gente cree que el contenido solo sirve para atraer a nuevos clientes.
Eso no es cierto.
El contenido también es la clave para fidelizar a tus clientes.
Por eso ofrecemos constantemente:
La fidelización es lo que impulsa la rentabilidad a largo plazo.
Cuando empecé, al buscar «editor de vídeo con IA» no aparecía ningún resultado.
Hoy en día, hay decenas de páginas de la competencia.
En mi anterior startup, apareció un competidor... y nos rendimos mentalmente.
Eso fue lo que nos mató.
No era el producto. No era el mercado.
Era la mentalidad.
La competencia no es el enemigo.
Es una opinión.
Te obliga a mejorar más rápido.
Si tuviera que resumirlo todo:
No hace falta tener un plan perfecto.
Tienes que pasar a la acción, aprender y adaptarte.
Cada fracaso forma parte del proceso.
¿Qué has aprendido a lo largo de tu trayectoria?
Y si estás listo para crear contenido que realmente haga crecer tu negocio: