Comparto aquí una entrevista en formato de podcast con Amandine, extraída de su propio podcast, en la que profundizamos en cómo la IA está revolucionando el mundo del emprendimiento. En esta conversación, exploro mi trayectoria, desde el baile de salsa y el coaching hasta el lanzamiento de herramientas de IA como OneTake AI, comparto estrategias prácticas para hacer crecer varios negocios y hablo de los retos y oportunidades que presenta la tecnología hoy en día. Debajo del vídeo encontrarás un artículo que resume las principales lecciones de nuestra entrevista.
Cuando echo la vista atrás a mi trayectoria, veo un camino lleno de giros, lecciones y descubrimientos. Empecé con una formación técnica, con el objetivo de convertirme en informático, pero la vida me llevó a explorar iniciativas centradas en las personas, como escuelas de baile y el coaching. Todas estas experiencias me han enseñado valiosas lecciones sobre la innovación, la resiliencia y la importancia de comprender tanto a las personas como a la tecnología.
Estudié en la École Centrale, y al principio quería ser informático. Esa base técnica siempre me ha acompañado, pero muy pronto me convertí en emprendedor en un ámbito completamente diferente: el baile latino. Abrí una escuela de baile y, aunque ya no doy clases, sigo bailando salsa con regularidad. Esta combinación de habilidades técnicas y humanas ha marcado todo lo que hago como emprendedor.
Tras mi etapa en la escuela de baile, me convertí en coach y mentor de seducción, trabajando con cientos de miles de emprendedores de todo el mundo. En 2010 fundé el movimiento Free Entrepreneurs, que ha prestado apoyo a más de 300 000 emprendedores en 41 países. Esta experiencia me proporcionó notoriedad y un profundo conocimiento de la mentalidad emprendedora, especialmente de los retos y los fracasos que conlleva poner en marcha y hacer crecer un negocio.
En 2021, me embarqué en una nueva aventura: crear OneTake AI, un asistente de edición de vídeo basado en inteligencia artificial. Mi objetivo era resolver un problema habitual entre los expertos —entrenadores, formadores, creadores— que tienen dificultades para crear contenidos de vídeo de calidad. Quería salvar la brecha entre sus conocimientos especializados y las habilidades técnicas necesarias para presentarlos de forma profesional en Internet.
OneTake AI surgió como una idea en abril de 2021 y, a finales de ese año, ya estábamos desarrollando activamente la plataforma. La recaudación de un millón de dólares de treinta y tres inversores confirmó la confianza en nuestra visión. Siempre intento anticiparme a las tendencias futuras y, cuando vi que la IA se perfilaba como una tecnología transformadora, supe que sería fundamental para los creadores y los emprendedores.
Antes del lanzamiento de ChatGPT, ya había empezado a experimentar con la IA en 2021. El reto era que, en aquel momento, la mayoría de la gente consideraba la IA como «ciencia ficción». Nos posicionamos a la vanguardia, facilitando que la gente entendiera y adoptara las herramientas de IA.
Todos los mercados pasan por distintas fases: demasiado pronto, demasiado tarde y en el momento justo. Cuando empezamos, la edición de vídeo con IA no era algo muy conocido. La gente pensaba: «Es demasiado pronto» o «He perdido el tren». Mi experiencia con los primeros experimentos con chatbots me enseñó la importancia del momento oportuno y de la perseverancia. La barrera técnica que impide a los expertos producir contenido de vídeo es temporal: se puede resolver con la IA.
Mirando atrás, mis primeros proyectos estuvieron llenos de pruebas y errores. Desde programar hace veinte años un chatbot que engañaba a los usuarios haciéndoles creer que estaban chateando con una persona, hasta poner en marcha mis primeros negocios en Internet, cada fracaso me enseñó a ser resiliente y me hizo comprender la importancia de entender las necesidades de los usuarios. Esos errores me convirtieron en un emprendedor capaz de identificar problemas reales y crear soluciones.
La clave del éxito es la adaptación. La IA no es solo una herramienta más, sino un potente facilitador. Los emprendedores que la adoptan y aprenden a comunicarse con ella de forma eficaz obtienen una ventaja enorme. Por ejemplo, aprender a redactar indicaciones para la IA no es solo una cuestión técnica: se trata de expresar tu visión, plasmar tu experiencia y asegurarte de que tus ideas alcancen todo su potencial.
La IA es un auténtico nivelador. Las personas que no cuentan con conocimientos técnicos avanzados pueden lograr más si aprovechan la IA de forma inteligente. Con OneTake AI, puedes enviar un vídeo sin editar y obtener un resultado pulido: reducción de ruido, música, subtítulos, traducciones e incluso sincronización labial en varios idiomas. Es como tener un equipo de expertos a tu disposición sin los costes que ello conlleva.
A lo largo de mi carrera, he asesorado y orientado a innumerables emprendedores. Enseñar a los demás no solo permite difundir conocimientos, sino que también afina la propia comprensión. La inteligencia artificial encaja de forma natural en este proceso, ya que potencia las habilidades humanas en lugar de sustituirlas.
La idea detrás de OneTake AI era sencilla: liberar a los creadores y a los líderes empresariales de la carga que supone la edición. La mayoría de las herramientas de edición requieren aprendizaje, repetición y esfuerzo. OneTake AI actúa como un agente que comprende la intención del creador y ofrece un resultado profesional con una intervención mínima. Combinando mi formación técnica, mi experiencia como coach y mi conocimiento del comportamiento humano, he creado una plataforma que ayuda a otros a alcanzar el éxito sin perder su autenticidad.
El espíritu emprendedor se basa en el aprendizaje continuo. Los errores, los fracasos y los cambios de rumbo forman parte del camino. La integración de la IA acelera este aprendizaje y permite a los creadores centrarse en lo que más importa: compartir sus conocimientos, conectar con el público y hacer crecer su negocio. OneTake AI es solo el principio: nuestro objetivo es seguir ofreciendo herramientas que amplíen el potencial humano, al tiempo que mantenemos la tecnología accesible y ética.